viernes, 28 de marzo de 2008

En la Casa de Dios.

- Bueno, hace varios siglos, una anciana logró llegar aquí también. Sólo que en aquel entonces, aquí no era aquí y yo no era yo, pero eso es otra historia. El asunto es que en ese momento, se robó la baraja y se la llevó al mundo de los hombres. Tenía la idea de que en esas cartas, estaba el voluntad de Dios. Y que de poder interpretarlas, podría conocer el destino del hombre y la humanidad. Comenzó a sacarlas al azar, suponiendo que daba lo mismo el orden ya que si Dios actuaba de forma misteriosa pero siempre acertada, era lógico que sin importar el orden que sacara las cartas, iba a transmitirle el mensaje que buscaba porque Dios ya sabría cuál era su pregunta y le daría la respuesta.
- ¿Y fue así?


Este cuento lo escribí el año pasado. Pensé durante un momento en subir mi primer cuento y de ahí hacerlo en orden, pero claro, no quería horrorizar a la gente tan de pronto así que prefiero empezar con algo que me guste más.

El cuento pretende ser la primera parte de una serie de cuentos que se desarrollarán en el mismo lugar, posiblemente con los mismos personajes. La idea de Dios, del Diablo y la humanidad es algo que me apasiona y que repito, de una forma u otra, a lo largo de muchos cuentos. No precisamente con un enfoque creyente, dicho sea de paso.
Mi percepción sobre la divinidad, sobre la cosmogonía católica y los símbolos que representa difiere levemente de lo que uno acostumbra a ver. No es que me crea una especie de gurú ni nada parecido, de hecho ni yo tengo muy claro qué significan todos esos elementos para mí. Es por eso que escribo cuentos.

O sea, por eso, y para que otra gente los lea, claro.

Descarga el cuento desde aquí

7 comentarios:

javier dijo...

Hola Mel! Me gustó el cuento, si bien no es mi estilo de historia.

Aparte de algunos errores ortográficos, el cuento es muy bueno, la premisa es interesante, si bien a mí no deja de convencerme la antropomorfización de deidades, creo que (si existen) su naturaleza es algo incomprensible para nosotros, pero eso es algo mío y no tiene que ver con la calidad literaria de tu obra.

Una opinión, el cuento da para más, pero si es sólo la primera parte de una serie me imagno que hay más desarrollo de ideas.

Jeral

Pumuki dijo...

Bien escrito, me gusta mucho tu estilo (aunque sí, con algun error ortográfico corregible)y intrigante, muy intrigante... A mi, atea integral pero apasionada de las religiones (contradictorio, lo sé, es lo que hay), este tipo de historias suelen resultarme atractivas y esta no es una excepción.

Hay que decir que la historia resulta algo críptica si uno no está familiarizado con el tarot, pero tambien fascinate.
Me ha dejado reflexionando (y acto seguido preguntándote) ¿Qué significa exactamente esa última frase de Sofía? y, ¿esto no se acaba así, verdad? ¿Quien es Sofía, está loca, muerta, nada de lo anterior...?

¡Espero ese segundo y tercer cuento de la serie que tienes en proyecto para despejar (o no) las incógnitas! (pero sin impaciencias, tómate tu tiempo ;D).

Melmoth el Neuromante dijo...

Lo he revisado y es cierto, hay un par de errores ortográficos. Aunque también me pregunto si acaso alguno de esos errores se deban simplemente a que en cada país de habla hispana se usa el lenguaje de forma distinta, y a ojos de un extranjero eso pueda parecer un error... lo revisaré con cuidado y lo volveré a subir.

Gracias!

Ilión dijo...

Mel... me ha encantado!!!

Y aunque la idea dé para más, nada más que la idea que expones es suficiente para un cuento. Yo no creo que se quede corto.

Y me encanta el final, abierto a interpretaciones.

Corrígeme si me equivoco: Dios ES el Tarot y el Tarot lo contiene todo, por lo tanto todo forma parte de Dios, aunque no necesariamente el dios de las religiones. Quizás algo más... ¿natural?

No sé...

Melmoth el Neuromante dijo...

Gracias Ilión :P

Como dije hace algún tiempo, el cuento es la primera parte de una trilogía, centrada más en Sofía que en la idea del tarot.

Mis ideas religiosas - cosmogónicas - creacionales dan para largo, pero básicamente lo que quise decir con esto es que Dios usó el Tarot para crear el mundo, pues todo lo que sucede en él está de una forma u otra en las cartas. Y evidentemente Dios mismo es la suma de todos los arcanos; un Dios que no tiene nada de antropomórfico, ni necesariamente tiene voluntad o moral. Simplemente es.

O algo parecido :D

Cuando termine con el cuento serializado que estoy pronto a publicar, esto es, dentro de uno o dos meses mas, publicaré la segunda parte de este cuento.

Gracias por leerme!

Ilión dijo...

Y evidentemente Dios mismo es la suma de todos los arcanos; un Dios que no tiene nada de antropomórfico, ni necesariamente tiene voluntad o moral. Simplemente es.

Eso mismo es lo que quise decir con la palabra "natural"...

Melmoth el Neuromante dijo...

Eso mismo es lo que quise decir con la palabra "natural"...

:D y yo haciendo el tonto con tanto polisílabo

XD